ya estamos...

viernes 30 de octubre de 2009

preparados no sé, pero la cosa no va a cambiar por muy a destiempo que nos pille, vamos, que no recuerdo ni una sola vez en la que el tiempo se haya detenido o el transcurso de los hechos se haya ralentizado para dejarme hinchar el pecho y lanzar un suspiro de esos que parece que calman los nervios y oxigenan la mente.

Así que venga, haremos las maletas protegiendo bien el corazón de los golpes, entre las toallas y las zapatillas de andar por casa, para que pueda hacer frente a los envites del viaje.
Si quieres te recojo y luego que venga alguien a recogernos porque no va a ser fácil el camino, si bien es cierto que tenemos las piernas listas para andar lo que se tercie.

¡Qué situación! habrá que tener el humor en la mesilla de noche, que esto no puede afrontarse de otra manera, y en el bolsillo de la chaqueta, pero sin soltarlo de la mano, tengamos bien asido el cariño que nos sobra y nos hará mucha falta.

inicio

ella se acercó para besarle, él la apartó un instante (tenía un forma realmente elegante de hacer las cosas) y mirando sus ojos con una ternura infinita le dijo:

"espera, este es el primero de todos los besos que nos regalaremos el resto de nuestra vida, no es un beso cualquiera, deseo que quede por siempre impreso en nuestra memoria...".

Aquel beso fue más que una declaración, no hay nada como tener las cosas claras en esto del amar...

Texto: Elena Martín

la casa de los abuelos II

jueves 22 de octubre de 2009

prometí un próximo post alegre, este lo será en parte
porque habla de un fin y a la vez de un principio...


Fotografía: Marcela Martín

Os hablé hace tiempo de la casa de los abuelos, puedo daros tiempo por si queréis releerlo...
Pues bien, la antigua casa del pueblo es ahora un solar, no lo he visto y creo que lo prefiero, porque tengo la lágrima fácil, aunque también la risa que lo compensa bastante.

Por eso ahora toca rehacer esquemas y diseñar proyectos, pensar en cómo llenaremos la nueva casa de olores cálidos que abriguen el alma, pero también es momento de hacer ejercicios de memoria para que la antigua casa siga viva en nuestro recuerdo, que su imagen no desaparezca, ni su aroma, su esencia...

Suerte que somos más de uno y podemos compartir todo lo que allí hemos vivido, lo bueno y lo menos bueno, que toda experiencia es valiosa y de todo se puede y se debe aprender.

Estamos dispuestos a emprender un nuevo camino, que tendrá seguro un final feliz, muy feliz, lleno de color y risas.

Abuelo y abuela,
sabed que haremos que nuestra casa tenga todo el amor que deseasteis siempre para nosotros y que siempre nos disteis a hijos, nietos, bisnietos...

ahora sabes que te quise

jueves 8 de octubre de 2009


ahora sabes que te quise
pero se nos hizo tarde
y los días que pasamos separados
son como piedras de un muro
que no veremos caer...

ahora sabes que te quise
pero pasaron los años
y los besos que no te di
no los recuerdo ni anhelo
solamente lamento
que jamás a ti llegasen...

ahora sabes que te quise
y siento que adentro te dañe
pero se fueron ya los ecos
de los te quiero que no dije...

ahora sabes que me amaste
y te duele hasta el alma
porque tu miedo a quererme
esta noche no te calma...

Ahora sabes que te falto
cuando ya no soy capaz de amarte.

Texto: Elena Martín